Las setas constituyen los cuerpos fructíferos de algunos hongos. Es decir, son la parte reproductiva de los hongos. Por lo tanto, para conocer las setas, es importante saber los conceptos básicos sobre los hongos.
Es común confundir los términos “seta” y “hongo”, sin embargo, son dos conceptos distintos aunque estrechamente relacionados. Los hongos tienen su hábitat bajo tierra, mientras que las setas emergen en la superficie. Es esencial entender que las setas son los órganos reproductores (esporocarpos) de los hongos (basidiomicetos). Lo que solemos avistar en la naturaleza son, en realidad, setas. Así pues vamos a ver todo lo necesario para comprender comprender y distinguir la diferencia entre un hongo y una seta.
Para entender la diferencia entre un hongo y una seta, podemos compararlos con un árbol y sus frutos. El árbol sería el hongo y los frutos las setas. Realmente, cuando vamos al campo en busca de setas, estamos recogiendo los ‘frutos’ de un hongo que no percibimos, ya que se encuentra oculto bajo tierra o apenas se deja ver en forma de micelio. A su vez, el micelio es el cuerpo vegetativo del hongo, formado por cientos de finos hilillos denominados hifas.
Características de los hongos
Los hongos constituyen por si solos el Reino Fungi (=hongos), uno de los cinco Reinos en que se clasifican todos los organismos vivos (Procariotas, Protistas, Plantas, Hongos y animales)
La Relación entre Hongos y Setas
Es importante destacar que aunque existen excepciones, la mayoría de los hongos están asociados a árboles y plantas. Los hongos saprófitos, por ejemplo, descomponen la materia orgánica, incluyendo las hojas que caen de los árboles. Mientras que no todos los hongos generan setas, comparten la característica de su asociación con el mundo vegetal.
Variedad en Setas: Comestibles, Venenosas y Psicoactivas
El reino de las setas es diverso. Algunas son comestibles y se disfrutan en la gastronomía, como el champiñón, el gurumelo, el níscalo, el gallipierno, la oronja o el shiitake (Lentinula edodes). Sin embargo, también hay setas venenosas como Psilocybe cubensis, Amanita muscaria y Amanita phalloides. Además, algunas poseen efectos psicoactivos que pueden afectar la mente.
Hay especies de setas comestibles, otras venenosas y otras tienen efectos psicoactivos.
Ejemplos de setas comestibles: el champiñón, el gurumelo, el níscalo, el gallipierno, la oronja o shiitake (Lentinulaedodes).
Ejemplos de setas venenosas: Psilocybecubensis,Amanita muscaria y Amanita phalloides
Requisitos para el Cultivo y Desarrollo
El desarrollo de los hongos depende de condiciones específicas de calor y humedad. Suelen prosperar en lugares sombreados bajo la cobertura de árboles o en ambientes húmedos con poca luminosidad. La temperatura óptima para el crecimiento de setas ronda entre los 10 y 25 grados Celsius.
La temperatura juega un papel clave: cuando esta desciende, el hongo responde iniciando un proceso reproductivo que da lugar a la formación de las setas. Las setas producen esporas que eventualmente generan nuevos hongos. En este sentido, las setas actúan como los órganos reproductores de los hongos.
Proceso de Crecimiento y Morfología
El ciclo de crecimiento es rápido, desde unas horas hasta pocos días, durante los cuales el carpóforo, o la parte visible, se desarrolla por completo. Todo comienza bajo tierra, donde el hongo, conocido como micelio, requiere calor y humedad para su expansión. Luego, la seta emerge como fruto, impulsada por la disminución gradual de la temperatura que induce al hongo a iniciar su fase reproductiva. La seta madura y libera esporas, con el propósito de propagar nuevo micelio. Factores climáticos y la actividad animal influyen en este proceso.
Anatomía de una Seta
Una seta se compone de diversas partes:

- Sombrero: la capa superior que protege la seta. Es la parte superior y visible de la seta. Puede variar en forma, color y tamaño según la especie. El sombrero protege las láminas y otras estructuras debajo de él.
- Lámina: Son las láminas delgadas y a menudo laminares que se encuentran debajo del sombrero. Estas láminas contienen las esporas de la seta y pueden ser de varios colores y formas, dependiendo de la especie.
- Laminilla: Las laminillas son subdivisiones más pequeñas de las láminas. Son las estructuras que sostienen las esporas. Las láminas pueden tener muchas laminillas en su superficie, y estas estructuras son importantes para la dispersión de las esporas.
- Himenio: la superficie donde se encuentran los esporangios. El himenio es la capa de tejido fértil que recubre las láminas o superficies similares de la seta. Contiene las estructuras reproductivas, como las laminillas, donde se forman y maduran las esporas.
- Anillo: El anillo es una estructura a menudo presente en la parte superior del pie de la seta, aunque no está presente en todas las especies. Puede ser una membrana o fragmentos remanentes que cubrían las laminillas en etapas tempranas de desarrollo.
- Pie: El pie es la parte que conecta el sombrero con el sustrato. Su forma, tamaño y textura pueden variar entre las especies. Proporciona soporte a la seta y puede contener estructuras importantes para la reproducción.
- Volva: una envoltura que rodea el inicio del estipe. La volva es una estructura en forma de saco o envoltura que rodea la base del pie de algunas setas. Puede ser membranosa o más sólida, y a menudo se encuentra en especies de setas Amanita. La volva puede desempeñar un papel en la identificación de especies.
- Estipe: el “tallo” de la seta que la sostiene. El estipe es la parte del pie de la seta que se encuentra entre el sombrero y la base del pie, donde se conecta con el sustrato. Es una estructura cilíndrica o columnar que puede ser delgada o gruesa, y su longitud y textura varían según la especie. El estipe proporciona soporte estructural a la seta y también puede contener tejido vascular que transporta nutrientes y agua desde el sustrato hacia el sombrero y otras partes de la seta. En algunas especies, el estipe puede tener características distintivas, como rizomas, escamas o fibras, que son útiles para la identificación.
- Micelio: El micelio es la red de filamentos delgados y ramificados que constituye la parte vegetativa del cuerpo de la seta. Crece dentro del sustrato (como el suelo o la madera en descomposición) y juega un papel fundamental en la absorción de nutrientes y en la formación de cuerpos fructíferos, es decir, los sombreros y las láminas que conocemos como “setas”.
Recolección Responsable
La primavera y el otoño son las estaciones óptimas para recolectar setas. No obstante, es crucial tener en cuenta dos aspectos antes de emprender esta actividad:
Respeto por el Entorno: Los hongos y setas desempeñan un papel ecológico vital, y su destrucción puede tener consecuencias significativas.
Riesgos para la Salud: La recolección de setas puede ser riesgosa. Existen muchas especies venenosas, y la intoxicación por setas es peligrosa. Si no eres un experto o no estás acompañado por alguien con conocimientos en micología, evita consumir las setas recolectadas. Las asociaciones micológicas pueden brindar asesoramiento sobre la comestibilidad de las setas recolectadas.
Más detalles sobre el Micelio
El micelio necesita calor y humedad para crecer y extenderse, en un proceso que se conoce como crecimiento vegetativo. La aparición de setas sólo se da cuando la bajada gradual de temperatura comienza a estresar al hongo. Este, sintiéndose morir, inicia el crecimiento reproductivo, dando lugar a setas que generarán esporas con el fin de formar nuevo micelio y, por tanto, un nuevo hongo. Esto nos lleva a una conclusión incómoda: las setas son el órgano reproductor del hongo.
Conclusión
Distinguir entre hongos y setas es fundamental para comprender la naturaleza y el papel que desempeñan en los ecosistemas. Las setas son solo una parte del complejo ciclo de vida de los hongos, un mundo diverso que ofrece desde alimentos hasta riesgos. La recolección responsable y el respeto por el entorno son aspectos clave al explorar este fascinante reino natural.







